domingo, 5 de noviembre de 2017

Reseña #54 El día que dejó de Nevar en Alaska

Hola hola a todos mis queridos viajeros y viajeras! Parece que han llegados las lluvias, las primeras nevadas y con ello el invierno, y ¿qué mejor que una novelita de esas para leer en el calor del hogar, con un buen chocolate y bajo una mantita? Hoy os traigo una pedazo de obra bajo el título de "EL DÍA QUE DEJÓ DE NEVAR EN ALASKA" de una gran autora como es ALICE KELLEN, la cual había oído muy buenas críticas y sin duda no me ha defraudado. ¿List@s para pasar unos días en el sitio más frío pero a la vez con una historia que te conquistará?

SINOPSIS
Un chico con el corazón de hielo.
Una chica que huye de sí misma.
Dos destinos que se cruzan. 
Heather cree que solo hay tres cosas que sabe hacer: atraer problemas, salir huyendo y correr. Así es como termina en Alaska, en un pequeño pueblo perdido, trabajando de camarera mientras intenta llevar una vida nueva y tranquila. Su único problema es que uno de los dueños del restaurante parece odiarla y que ella nunca antes ha conocido a nadie que despierte tanto su curiosidad. Nilak es reservado, frío y distante, pero Heather puede ver a través de todas las capas tras las que se esconde y sabe que en ocasiones hay recuerdos que pesan demasiado; como los de sus propios errores, esos que intenta dejar atrás.
Pero, a veces, la vida te da una segunda oportunidad.
La nieve empieza a derretirse.
Y todo encaja.

RESEÑA
Una historia preciosa en la que el objetivo de encontrarse así mismo te salva de tus miedos y conseguir una segunda oportunidad en la vida de ser feliz. EL DÍA QUE DEJÓ DE NEVAR EN ALASKA nos narra la historia de Heather, una joven que ha dejado a su familia y todo su mundo para acabar en un remoto lugar del país helado de Alaska en dónde conoce a John un hombre que le ayudará a irse haciendo un hueco en Inovik Lake. 

"Supongo que al final en eso se resume todo, en intentar vivir bien, sentirse satisfecho con uno mismo, con lo que se tiene y con lo que está por venir"

Gracias a él, consigue un puesto de trabajo como camarera en el bar donde conocerá a Nilak, el hombre de hielo, un joven que parece no tener sentimientos y con una mirada tan fría que parece querer congelar todo a su alrededor. No se relaciona con nadie, no quiere que ella se le acerque y hará todo lo posible por apartarla pero a veces los sentimientos hacen todo lo contrario.

“Pasa que soy un puto egoísta….Te lo dije, Heather, Estoy jodido, muy jodido. Y odio hacerte daño, porque cuando estoy contigo, durante ese tiempo, lo olvido…todo”

Heather está huyendo de algo y conforme conoce a Seth, el mejor amigo de Nilak, descubre que su compañero está en su misma situación. ¿y si el amor por el perro de John, Caos, acaban pasando más tiempo juntos? Nilak parece sentir debilidad cuando de perros se trata y Heather está siempre acompañada por el dulce y cariñoso Alaskan Malamut que se niega a hacer caso a John y ha encontrado en Heather una amiga. Lo que hará que termine ayudándola a educar al perro y participar en competiciones por la región.

“Eres increíble Heather….Alguien debería habértelo dicho cada día de tu vida, todas las mañana, hasta que terminases creyéndote esa verdad y diciéndotelo a ti misma. Lo eres. Ella tiene razón. En algún momento te darás cuenta que eres Siqiniq. El sol.”


Me ha encantado la historia, pues a pesar de estar narrada desde el punto de vista de Heather, encontramos también retazos de un diario que nos permite conocer el pasado de otro de los protagonistas. Heather comienza siendo una chica asustadiza y miedosa, con temor a que todo el mundo la juzgue pero conforme avanza su convivencia con los vecinos de Inovik Lake, va madurando y convirtiéndose en alguien valiente y con ganas de descubrir qué es aquello de lo que huye Nilak y poco a poco acercarse al chico que parece tan frío pero que a su vez parece tener un gran corazón, pues el cariño que muestra por Caos, demuestra que todavía su corazón late. 

"Algunas personas se cierran tanto en un momento determinado que luego olvidan cómo volver a abrirse a los demás; se vuelven herméticas, necesitan protegerse porque en el fondo tienen mucho miedo o sienten dolor."

Caos, el pequeño cachorro de Alaskan Malamute, jugará un papel importante en la relación entre los dos jóvenes y hará que su cariño por él les una más. ¿Conseguirán Nilak y Heather superar su pasado y seguir adelante o de verdad el corazón del chico de hielo está congelado?